A estas alturas ya sabemos que es muy importante que nuestro espacio de trabajo se acomode a tus necesidades: trabajo, materiales, fotografías... Y esta última parte se ha convertido en parte esencial en lo que al blog se refiere. Porque además de funcional he querido adaptar una zona que sea fotogénica.
En mi caso, tengo una mesa, compuesta de dos patas y una tabla encima con un cristal. Blanca entera y hasta ahí todo genial. El pero viene a la hora de sacar las fotos, que sobre el cristal no se pueden hacer sin que te salgan brillos o reflejos que no sabes cómo matizar.
Es por esta razón por lo que me he hecho con varios tableros de madera, de diferentes texturas y tipos. El tablero de contrachapado finito fue el primero. De hecho, tengo varios tableros que he tuneado de diferentes colores con la ayuda de la Auténtico Chalk Paint, de Crea Decora Recicla. Para mejorar su resultado y acabado, también he usado varias de sus ceras, logrando así decapados de diferentes colores (para que todos me entendáis).
La semana pasada me hice además con dos nuevos tableros, uno de pino y otro de roble. Para los que vivís en Madrid, decidí ir a dar un paseo por la Calle Madera, en pleno corazón de Malasaña. Allí encontré varias tiendas donde, además de tener mil y un tipos de maderas (te los cortan además a medida), puedes elegir entre los miles de retales que tienen. Y eso hice.
Estos son tableros que miden, como mínimo, 60 cm de largo y 50 cm de ancho. Los míos son cuadrados, de unos 60 cm de lado. Como puedes ver, el resultado en planos cenitales es genial, con las vetas de la madera a la vista. ¡Me encanta! Y me gusta mucho el efecto que obtienes en las fotos de producto.
Espero que os haya sido útil. Muchos me preguntáis que dónde he comprado mi mesa de trabajo y, como ves, todo tiene truco ;) Pero shhh... ¡No se lo digas a nadie! :P
¡Que tengáis un feliz día!
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